Según sus practicantes, el yoga otorga como resultado:
Contenido |
La palabra española «yoga» proviene del sánscrito yoga, que procede a su vez del verbo yuj: ‘colocar el yugo [a dos bueyes, para unirlos], concentrar la mente, absorberse en meditación, recordar, unir, conectar, otorgar, etc.’. El verbo yuj es la misma raíz indoeuropea de los términos castellanos «yugo» y «conyugal».
El yoga se originó posiblemente antes de nuestra era en India, donde persiste como tradición. Debido a que los textos sánscritos carecen de cronología, se desconoce exactamente cuándo los habitantes del subcontinente índico comenzaron a realizar este tipo de meditación con posturas físicas.
En 1931, el arqueólogo británico sir John Marshall descubrió en Mojensho Daro (Pakistán) un sello de esteatita del siglo XVII a. C. de la cultura del valle del Indo, con una criatura antropomorfa con cuernos en una posición sentada con las piernas cruzadas. Marshall generó dos hipótesis:
En la actualidad algunos escritores en Occidente creen que esta es una prueba de que en la cultura del Indo se conocía el yoga.[cita requerida] En cambio, los hinduistas sostienen que el yoga es eterno (anādi: ‘sin comienzo’) y siempre existió.
Los tipos de yoga que se consideran fundamentales o clásicos son:
Las denominaciones bhakti yoga y haṭha yoga no corresponden a ramas o caminos fundamentales del yoga clásico. El haṭha yoga es una parte del rāja yoga.
Rāja yoga
El rāja yoga
Se suele identificar al rāja yoga con el aṣṭāṅga yoga descrito por Patañjali.
Ocho etapas
El texto sánscrito Yoga sūtra (‘aforismos de yoga’) de Patañjali (probablemente del siglo III a. C.) es el libro más antiguo sobre el yoga. Prescribe la adhesión a ocho preceptos que constituyen lo que se denomina aṣṭāṅga yoga, el ‘yoga de los ocho miembros’ (aṣṭa: ‘ocho’, aṅga: ‘miembro’).
Estos «ocho miembros» son:
El jñāna (‘conocimiento’) se aplica tanto en contextos sagrados como laicos. Vinculado con el término yoga, se puede referir al aprendizaje o conocimiento conceptual, y a la más elevada sabiduría, visión intuitiva o gnosis, es decir, a una especie de conocimiento liberador o intuición. Ocasionalmente, el jñāna se equipara incluso con la Realidad última.
Karma yoga:
El karma yoga, yoga de la acción o, más bien, del servicio, es la dedicación completa de las actividades, las palabras y la mente a Dios. El karma yoga no es la actividad dedicada al bien.
Según el hinduismo, las buenas obras (el buen karma) no llevan a Dios, sino a una siguiente reencarnación en mejores condiciones de vida, mientras que las actividades pecaminosas (el mal karma) llevan a una reencarnación en peores condiciones de vida. El karma yoga no produce reacciones materiales, sino que libera al alma y le permite, en el momento de la muerte, volver con Dios.
Las siguientes escuelas no deben identificarse como fundamentales en el yoga:
Haṭha yoga
El haṭha yoga es el yoga más difundido en todo el mundo, conocido por sus āsanas (o posiciones corporales). Se trata de un sistema de posturas físicas cuyo propósito es lograr que el cuerpo esté apto para la meditación. Las āsanas generan serenidad física y mental, de tal forma que el yogui devoto pueda sentarse durante varias horas en una postura de meditación sin sufrir fatiga o inquietud. Una de sus āsanas principales es padmāsana (o ‘posición de loto’) y el «saludo al sol» (Sūriá namaskar).
Actualmente el haṭha yoga enfatiza la relajación.
Bhakti yoga
El bhakti yoga es el yoga devocional. La diferencia entre el karma yoga y el bhakti es muy sutil: aunque ambos tipos de practicantes dedican sus actividades al Absoluto, a los practicantes de la devoción (bhaktas) les interesa un conocimiento más esotérico de la naturaleza de Dios (en su personalidad como Krishná) y de sus actividades, provenientes de desarrollos más modernos de los Vedás, especialmente del Srimad Bhágavatam.
El bhakti yoga fue popularizado en los años 1970 por el movimiento Hare Krishna.
Aṣṭāṅga Vinyasa Yoga
Ashtanga vinyasa yoga es un sistema de yoga basado en el texto Yoga korunta. Sri T. Krishnamacharya escribió que lo había aprendido (en forma oral) de su gurú Rama Mohan Brahmachari a principios del siglo XX. Luego Krishnamacharya se lo enseñó a sus discípulos Indra Devi, B. K. S. Iyengar, Sri Pattabhi Jois y a TKV Desikachar, su hijo. Estos maestros lo difundieron en Occidente. Sri K. Pattabhi Jois, que enseña en la actualidad este sistema en la India, aprendió este tipo de yoga de Krishnamacharya, con quien estudió desde 1927.
Esta escuela del yoga intenta incorporar las ocho ramas tradicionales del yoga (conocidas como aṣṭāṅga yoga) según lo expuesto por Patañjali en sus Yoga sūtras. Enfatiza el vinyasa (movimiento sincronizado con la respiración) mediante un método progresivo de series de posturas con una respiración específica (ujjāyī prāṇāyāma).
Según sus adeptos, esta práctica produce calor interno y abundante sudoración. Este calor purifica los músculos y los órganos, elimina toxinas y permite que el cuerpo se reconstituya. Este método requiere mucha elasticidad y fuerza muscular, y está recomendado para quienes deseen bajar de peso y aumentar su fuerza y elasticidad.
Kriyā yoga
Según el Bhágavata Puraná (4.13.3), el Yoga sūtra (2.1) y el Kriyā Yoga Sāra (una sección del Padma Purana), el kriyā yoga es la forma práctica de la filosofía del yoga, un tipo de devoción activa: unión con la divinidad mediante la debida práctica de los deberes cotidianos.
El kriyā yoga fue popularizado en Occidente por Paramahansa Yogananda en su libro Autobiografía de un yogui. Según este autor, el yoga de kriyā acelera la evolución espiritual y genera un profundo estado de la tranquilidad. Las técnicas del kriyā yoga fueron popularizadas por el yogui Lajiri Mahāśaia. Se trataría de una forma mística del prāṇāyāma, o sea, el control de la energía respiratoria.
La palabra sánscrita kriyā significa:
En cambio, según Yogananda la palabra kriyā significa ‘limpieza’ (ya sea ésta física o mental), aquella que ayuda a eliminar las kleshas (impurezas) que plagan las acciones de sus seguidores. Según las doctrinas del yoga, los kleshas son:
Mediante la respiración calmada del kriyā yoga los latidos del corazón se aquietan. Como resultado, la energía vital se desconecta de los cinco sentidos y la mente adquiere entonces el estado consciente de pratyāhāra, o sea, el retraimiento de los sentidos de los objetos externos (siendo prati: ‘poco’ y ahara: ‘comer’).
Kundalinī yoga
Fue introducido en Occidente en los años 1970 por Yogi Bhajan. El kundalinī yoga incluye āsanas (posturas), prāṇāyāma (control de la respiración), canto de mantras, mudras (gestos psíquicos), bandhas (llaves energéticas) y kriyās (ejercicios).
Las posturas son sencillas y acompañadas de una respiración dinámica, conocida como «respiración de fuego». Requiere poca exigencia física y la práctica genera tranquilidad mental y vitalidad.
El kundalinī yoga enfatiza:
Swásthya Yôga
Swásthya Yôga es el nombre de la escuela fundada por el maestro brasileño DeRose en el siglo XX. Según el autor, el svāsthya yoga es la codificación y sistematización de un tipo de yoga estrictamente práctico, preclásico, pre-védico y pre-ario, de linaje tantra-samkhia (por lo tanto matriarcal, sensorial, desrepresor, naturalista y técnico). Su nombre erudito sería dakshina-achara-tántrika-niríshwara-samkhia-yoga (yoga ateo tántrico).
Su principal característica es la práctica regular, denominada aṣṭāṅga sádhana o práctica en ocho partes, a saber:
Otras de las características principales del svāsthya yoga son la codificación de reglas generales de ejecución y la utilización de secuencias encadenadas, sin repetición (coreografías).
Según sus seguidores, el svāsthya yoga es la sistematización del yoga original y más antiguo. Consideran que el yoga clásico (de Patañjali) es una forma posterior.
Escuelas modernas
Otros tipos de yoga creados en la segunda mitad del siglo XX (presentados en orden alfabético):
El tantra no se considera un tipo de yoga, a pesar de que algunos lo llaman tantra yoga, sino que es otra escuela hindú.
Doctrinas del yoga
Los textos que establecen las bases del yoga son el Bhagavad Gita, los Yoga sūtras (de Patañjali), el Gheranda Samhita, el Yoga Darshana Upanishad y el Haṭha Yoga Pradīpikā.
Según las doctrinas hindúes en las que se asienta el yoga, el ser humano es un alma (ātman) encerrada en un cuerpo (rupa). El cuerpo tiene varias partes: el cuerpo físico (deha o śarira), la mente (mana), la inteligencia (jña) y el ego falso (ahaṃkāra).
Para llevar una vida plena, es preciso satisfacer tres necesidades: la necesidad física (salud y actividad), la necesidad psicológica (conocimiento y poder) y la necesidad espiritual (felicidad y paz). Cuando las tres se hallan presentes, hay armonía. El yoga es una sabiduría práctica que abarca cada aspecto del ser de una persona. Enseña al individuo a evolucionar mediante el desarrollo de la autodisciplina. El yoga también está definido como la restricción de las emociones, que son vistas como meras fluctuaciones (vṛtti) de la mente. Los seguidores del hinduismo distinguen entre el alma (impasible, sin emociones) y la mente (siempre fluctuante y llena de ansiedades).
Según algunos, el yoga ofrece los medios para comprender el funcionamiento de la mente, o incluso sería el arte de estudiar el comportamiento de la mente. Pero otros opinan que el yoga no estudia nada, no se trata de un esfuerzo intelectual sino de una experiencia mística, que entre otras cosas ayuda a serenar los incesantes movimientos de la mente, conduciendo a un imperturbable estado de silencio mental. Los vaisnavas (adoradores de Vishnú) niegan este concepto, y dicen que no se puede silenciar a la mente, sino que se la debe ocupar en actividades espirituales (ofrecidas a Dios), que al mismo tiempo satisfarían la ansiedad de la misma y la purificarían de los deseos materiales.
El yoga es, pues, el arte y la ciencia de la disciplina mental a través de la que se cultiva y madura la mente. No es una ciencia en el sentido occidental de la palabra. Los hindúes utilizan el concepto de ciencia porque saben que en el más racionalista mundo occidental la ciencia está bien conceptuada.El yoga busca llegar a la integración del alma (ātman) individual con Dios (el Brahman) o con su deidad (avatar). Esa re-unión se llama samādhi, a través de la cual se accede a la liberación (mokṣa).
Textos fundamentales del yoga
Bhagavad Gita
En el Bhagavad Gita (‘la canción del Opulento’), el dios Krishná (también llamado Bhagaván) establece de manera extremadamente somera cuatro corrientes principales del yoga (presentadas en orden de importancia, según los estudiosos del Bhagavad Gita):
En el Yoga Sūtra, Patañjali define el yoga con el siguiente aforismo:
- Yoga sūtra 1.2
siendo citta: ‘consciencia’, vṛtti: ‘fluctuaciones, movimientos’ y nirodhaḥ: ‘restricción, supresión, control’. La traducción literal es, pues: ‘El yoga es la restricción de las fluctuaciones de la consciencia’.
—————
Chin Na
El Chin Na es el sistema de atrapes y palancas, tanto en el combate a pie como en el combate de suelo, utilizado en las artes marciales asiáticasm específicamente de China. Estos atrapes proceden en su origen más lejano del Templo Shaolin, en el que comenzaron a florecer —entre finales del siglo 5 y comienzos del siglo 6— lo que hoy en día llamamos artes marciales.
Estilos que utilizaban los guerreros para luchar en caso de perder sus armas en la batalla, poseían además de técnicas de golpeo con manos y pies, diversas técnicas de agarres y palancas para inmovilizar a un atacante o lesionarlo en las articulaciones. Estas últimas, en las que la gente del Templo estaba especialmente versada, se enseñaban normalmente de manera conjunta a otras técnicas de combate.
No fue hasta el siglo 12, cuando el general Yueh Fei a finales de la dinastía Qi Gong, realiza un paquete de reformas en el ejército imperial, entre ellas la enseñanza del combate sin armas a la tropa. Siendo él mismo un gran experto en Artes Marciales, el general Yueh Fei recopiló sus conocimientos de atrapes y palancas en 108 movimientos básicos, para ser enseñado con mayor facilidad. Con el tiempo aquella reforma surgida de la necesidad, influyó notable mente en los sistemas de combate chinos. A pesar de ser ya conocidos estos movimientos por los artistas marciales de la época, esta codificación que permitía enseñarlos de una manera relativa mente simple, acabó cuajando mucho entre los practicantes, de manera que se conservó como tabla de entrenamiento en la tradición marcial china. Hoy por hoy se siguen enseñando estos movimientos en algunas escuelas de Lung Fu actuales, conservando estos esquemas tradicionales.